Moussaka griega

La moussaka o musaka es una receta tradicional griega cuyo principal ingrediente es la berenjena. Se trata de una especie de lasagna elaborada con capas de rodajas de berenjenas asadas en lugar de masa rellenas simplemente de una especie de salsa bolognesa y salsa blanca.

Las berenjenas siempre fueron una de mis verduras favoritas, pero no conocía muchas recetas con berenjena mas que las exquisitas berenjenas en escabeche que suele hacer mi viejo. Sin embargo un día mirando el programa de Verónica Zumalacárregui "Me Voy a Comer el Mundo", por el canal El Gourmet, descubrí esta maravillosa receta griega.

Ingredientes

  • 2 berenjenas grandes.
  • Queso rallado o mozzarella.
  • Sal y pimienta.
  • Aceite de oliva.
  • Para la salsa:
    • 1 cebolla grande.
    • Puré de tomate o 1 lata de tomates perita.
    • Medio kilo de carne picada.
    • 2 dientes de ajo.
    • Tomillo, pimentón y ají molido.
    • Sal y pimienta.
  • Para la bechamel:
    • 70 gramos de manteca.
    • 70 gramos de harina.
    • 700 ml de leche.
    • Sal y pimienta.
    • Nuez moscada.

Parecen muchos ingredientes pero en realidad es muy simple.

Preparación

El primer paso consiste en asar las berenjenas. Cortar las berenjenas en rodajas de 1 cm o menos. Salpimentar y asar de ambos lados en una sartén con un poco de aceite de oliva:

Si se desea es posible sudar las rodajas de berenjena con sal gruesa unos minutos antes de cocinar para quitar lo amargo. Aunque para mí no es necesario.

Reservar las berenjenas asadas y comenzar con la preparación de la salsa. Picar la cebolla en cubitos y salpimentar la carne picada.

Pochar la cebolla en la sartén con un chorro de aceite de oliva y un poco de sal. Opcionalmente se puede agregar zanahoria picada. Esto va en gusto, hay quienes utilizan zanahoria en la salsa bolognesa. Aquí es igual. Luego agregar la carne picada y el ajo picado y continuar la cocción. Una vez que la carne picada esté bien integrada con la cebolla y sellada, agregar el tomate y condimentar con ají molido, tomillo, pimentón extra dulce y pimienta.

El siguiente paso consiste en preparar la bechamel (salsa blanca). Hay miles de recetas en Internet. El método que utilizo yo consiste en cocinar el harina en manteca en una olla de acero inoxidable, luego agregar la leche casi hirviendo mientras se bate constantemente con un batidor de alambre. Luego de unos minutos ya está lista y se condimenta con sal (poca), pimienta y abundante nuez moscada.

Con los tres elementos listos (berenjenas asadas, salsa bolognesa y salsa blanca), comienza el "ensamblado". Untar con aceite de oliva una asadera de vidrio templado o cerámico. Sobre cada capa de berenjenas se agrega una capa de bolognesa y otra de bechamel. Deben quedar como mínimo 3 capas de berenjenas (pueden ser 4, dependiendo del tamaño del recipiente):

Al finalizar la última capa, completar con queso rallado o mozzarella:

Llevar a horno fuerte hasta gratinar el queso:

Servir acompañado de un buen malbec:

La consistencia final dependerá de cuán espesas queden las salsas (especialmente la de tomate). Para que el plato quede mejor al servir es conveniente que las salsas queden un poco más espesas. Esto no afecta el sabor pero sí la presentación. En la foto final se me ha desarmado un poco el plato y no se notan bien las capas de berenjena por estar la salsa de tomate un poco más líquida. Aunque dependiendo del gusto de los comensales tal vez es más sabrosa con un poco más de jugo.

La he preparado ya dos veces y es realmente una receta deliciosa y liviana.